MARGA y JAIME van a separarse después de 15 años de matrimonio.
Entre lágrimas y reproches se consuelan sabiendo que, al no tener hijos ni mascotas y ni siquiera un coche en común, podrán marcharse sin más, dando un portazo con un clásico: “Yo ya no quiero nada tuyo”.
Pero hay un pequeño detalle en el que no habían caído. Ese portazo hay que darlo con una puerta. Y esa puerta pertenece a una casa. ¡¡¡Y esa casa… es la casa de los dos!!!
Marga y Jaime están dispuestos a rehacer sus vidas por separado, pero ambos consideran que LA CASA les pertenece. Ninguno de los dos quiere marcharse del piso que fue su hogar. Y este mutuo desacuerdo no tiene pinta de resolverse con una separación amistosa.
Empiezan a sacar los trapos sucios y a echarse en cara mutuamente el fracaso de su relación. Jaime piensa que debería irse de la casa el que tenga más culpa de que se estén divorciando. Marga acepta el reto, pero faltaría definir otro detalle importante: ¿Quién va a juzgar cuál de los dos es más culpable?
Jaime cree que él tiene las de perder; y acusa a Marga de que cualquiera le daría la razón a ella, porque sabe aparentar muy bien de puertas afuera. Pero si los demás pudiesen ver por un agujerito cómo es ella realmente en la intimidad, sin filtros, seguro que todos verían que ella es la verdadera culpable.
Marga, muy ofendida, decide demostrar si la teoría de Jaime es cierta o no, y para ello le prepara una gran encerrona (nunca mejor dicho).
Marga y Jaime se encerrarán 21 días en su propia casa mientras unas cámaras ocultas graban todo lo que hacen y dicen. Un programa de televisión que retransmitirá en directo la separación de una pareja. Un reality-show en el que los espectadores decidirán quién de los dos se queda con la casa.
Y ahora empezará la guerra de verdad. Ambos van a tirar de la manta y a sacar toda la mierda que tenían guardada debajo de la alfombra. Aquí ya no hay pudor, ni importa el que dirán… Una pareja abierta en canal. Con todas las vergüenzas al aire. Un matrimonio a la vista desde muchas ventanas indiscretas. Los espectadores del reality-show (y los del teatro) van a poder asistir en directo a todas esas miserias que las parejas suelen mostrar sólo de puertas para adentro.
Ninguno de los dos va a permitir que el otro se guarde nada. Aquí ya no hay secretos, ni medias verdades, ni pensamientos inconfesables, ni vergüenza ajena ni propia… ¡Que lo vean todo! Porque ahora Marga y Jaime son Un Matrimonio sin Filtros. Al que los espectadores van a poder ver a través de un cristal (o de un espejo)…
¿PERO ES DE REÍR O DE LLORAR?
Depende para quién. Para MARGA y para JAIME es más bien para llorar, pero para los espectadores será inevitable reír.
Marga y Jaime van a sufrir mucho, pero no hay nada que resulte más cómico que ver a otros sufriendo desesperadamente por amor. El drama de Marga y Jaime va a dar para muchas risas. No es una comedia de medias sonrisas, sino de enteras carcajadas.
No está claro si es una risa nerviosa de consuelo al saber que otros sufren más que tú, o es algo sádico que provoca que nos riamos al asumir que todos pasamos por las mismas penurias y miserias.
Esta es una comedia para el público. Una comedia con muy mala baba que seguramente hará sentirse muy identificados a los espectadores. Una comedia en la que las parejas no dejarán de darse codazos más o menos cómplices. Alguna risa tensa para los casados y muchas risas de alivio para los solteros.
Pero también es una comedia cabrona que te hará sentir un poco culpable al reconocer tus propias neuras y tus secretas ruindades… Una comedia que te hará incluso reflexionar sobre tu implicación y tu compromiso con tus relaciones de pareja.
Una comedia que te pondrá en la cara un espejo de aumento. Un espejo en que se ven todos los poros y se intuyen todos los peros. Una comedia que no te permitirá sentirte ajeno ni pensar que tú no tienes nada que ver con esos personajes. Una comedia que te dejará a ratos con una risa que casi duele.
Y sobre todo es una comedia que te pellizcará el corazón, para que salgas de la función con ganas de mirar un poco más a la persona con la que has venido al teatro y un poco menos a la pantalla de tu teléfono móvil.
Marga: MARTA HAZAS
Jaime: JAVIER VEIGA
Dirección y dramaturgia: Javier Veiga
Producido por: Okapi Producciones – MedioLimón – Grupo Smedia – Verteatro
Jefa de producción: María Álvarez
Ayte. Producción: Pepe B. Pérez
Música: Alfred Tapscott
Ayte. Escenografía: Jaime Moreno Carrero
Ayte. Dirección: Toni Moret
Iluminación: Oriol Pàmies
Videoescena: Álvaro Luna
Ayte. Videoescena: Alba Trapero
Diseño de Escenografía: Alejandro Andújar
Fotografía: Manolo Pavón
Asesor RAP: Hazhe
Espacio sonoro: Alfred Tapscott
MADRID (Teatro Maravillas): 9 – 31 enero 2026
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